Gestión de obras9 min lectura

Cómo gestionar subcontratas en obra: guía práctica para constructoras

Guía completa para gestionar subcontratistas en obras de construcción: contratos, certificaciones, control de pagos, documentación y herramientas digitales.

Constrack

La realidad de las subcontratas en obra

Llevo más de quince años en el sector de la construcción y puedo decir, sin ninguna duda, que la gestión de subcontratas es uno de los puntos más críticos —y más descuidados— en cualquier obra. No me refiero a las grandes promotoras con departamentos de compras especializados. Hablo de la constructora mediana de entre 10 y 50 trabajadores, que saca adelante obras de vivienda, rehabilitación o edificación industrial y que subcontrata prácticamente todo: estructura, instalaciones, carpintería, pintura.

En una obra que gestioné en el Baix Llobregat, con 22 subcontratas activas simultáneamente, tuvimos en un momento dado tres facturas duplicadas, una subcontrata que cobró trabajos no certificados y dos que dejaron de venir a obra porque llevaban dos meses sin cobrar. Todo eso no fue mala suerte: fue consecuencia directa de una gestión manual, con Excel y teléfono, sin trazabilidad.

Este artículo es la guía que ojalá hubiera tenido entonces.

Tipos de subcontratas y cómo afectan a la gestión

No todos los subcontratistas son iguales. Entender la tipología ayuda a diseñar flujos de control distintos para cada caso.

Por especialidad

  • Subcontratas estructurales: ferrallas, encofrados, hormigonado. Suelen tener mediciones muy bien definidas y certificaciones claras.
  • Subcontratas de instalaciones: electricidad, fontanería, climatización, telecomunicaciones. Más difíciles de medir en obra. Las revisiones son complejas.
  • Subcontratas de acabados: yeso, pintura, carpintería, alicatado. Alta rotación, mucha variabilidad de rendimiento.
  • Subcontratas de obra civil: movimientos de tierra, pavimentación. Muy ligadas al plazo y al clima.

Por modelo de contrato

  • Por precio cerrado (llave en mano): el subcontratista asume el riesgo de la medición. Más seguro para la constructora, pero el margen para el subcontratista será menor.
  • Por precio unitario con medición: la constructora mide y certifica. Mayor control pero más carga administrativa.
  • Por administración (a coste): el subcontratista cobra horas y materiales reales. Útil en trabajos imprevisibles, pero requiere un control exhaustivo de partes diarios.

Requisitos legales en España que no puedes ignorar

La Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción, es la norma principal. Y no es opcional. Incumplirla conlleva sanciones serias.

Los puntos clave que toda constructora debe tener controlados:

  • Libro de subcontratación: obligatorio en obras con proyecto de ejecución. Debe estar en la obra, actualizado, y a disposición de la inspección.
  • Nivel de subcontratación: la ley limita a dos niveles de subcontratación por defecto (el contratista principal + dos niveles más). Exceder este límite requiere autorización expresa y causa justificada.
  • Inscripción en el RERA: el Registro de Empresas Acreditadas es obligatorio para cualquier empresa que quiera ser contratista o subcontratista en obras de construcción. Verificar que tu subcontrata esté inscrita no es burocracia: es tu obligación legal.
  • Coordinación de seguridad: toda subcontrata debe recibir el plan de seguridad y salud, firmar el acta de coordinación y entregar su evaluación de riesgos específica para la obra.

Documentación que debes exigir antes de que empiecen

Documento Obligatorio Frecuencia de actualización
Inscripción RERA vigente Anual
Seguro de responsabilidad civil Anual
TC1 y TC2 de trabajadores en obra Mensual
Evaluación de riesgos específica Por obra
Acta de coordinación firmada Por obra
Certificado de estar al corriente con Hacienda Recomendado Trimestral
Certificado de estar al corriente con Seguridad Social Recomendado Mensual

Si alguno de estos documentos falta, la subcontrata no debería poner un pie en obra. Punto.

El proceso de certificaciones: cómo hacerlo bien

Las certificaciones son el mecanismo por el que se mide y aprueba el trabajo ejecutado para proceder al pago. Este proceso, bien gestionado, te ahorra problemas enormes. Mal gestionado, es la fuente del 80% de los conflictos con subcontratas.

El ciclo de una certificación

  1. Medición en obra: el jefe de obra o encargado mide lo realmente ejecutado. No lo que dice la subcontrata: lo que tú has verificado.
  2. Borrador de certificación: la subcontrata presenta su propuesta de medición y valoración.
  3. Contraste: comparas la propuesta con tu medición. Las diferencias se discuten y se justifican documentalmente.
  4. Certificación aprobada: cuando hay acuerdo, se firma la certificación. Esto es el aval para emitir la factura.
  5. Factura: la subcontrata emite la factura con base en la certificación aprobada. Nunca al revés.
  6. Pago: según las condiciones del contrato (30, 60, 90 días, con retención de garantía, etc.).

El error más común es dejar que las subcontratas emitan facturas sin certificación previa aprobada. Cuando eso ocurre, pierdes el control de qué has pagado y qué no, y las reconciliaciones con el presupuesto se vuelven una pesadilla.

Retenciones de garantía

Es habitual retener entre el 5% y el 10% de cada certificación como garantía de buena ejecución. Esta retención se libera tras el período de garantía (generalmente 12 meses después de la finalización de los trabajos). Documenta siempre las retenciones y asegúrate de que quedan reflejadas en el contrato.

Control de pagos: el talón de Aquiles de muchas constructoras

Los problemas de pagos con subcontratas son bidireccionales: o les pagas de más (certificando trabajos no ejecutados o pagando facturas duplicadas) o les pagas de menos/tarde (y se van a otra obra, paralizándote la tuya).

La Ley 15/2010 de lucha contra la morosidad en operaciones comerciales establece plazos máximos de pago. En el sector de la construcción, el plazo máximo para el pago entre empresas es de 60 días desde la fecha de recepción de la factura. Incumplir esto genera intereses de demora automáticos.

Controles que debes implementar

  • Registro de certificaciones por subcontrata: qué se ha certificado, en qué fecha, por qué importe.
  • Registro de facturas: factura recibida, certificación que la ampara, importe, fecha de vencimiento.
  • Saldo pendiente en tiempo real: qué debes a cada subcontrata en cada momento.
  • Alertas de vencimiento: para no llegar tarde a los pagos y acumular intereses.

Gestión de albaranes con subcontratas

En obras donde el subcontratista trabaja por administración o aporta materiales, los albaranes son el documento de control diario. Sin ellos, perderás el hilo de lo que realmente ha ocurrido en obra.

Las buenas prácticas:

  • Cada albarán debe firmarse en el momento de la entrega o ejecución, no después.
  • El firmante debe tener autorización para aceptar en nombre de la constructora (el encargado o jefe de obra, no un peón).
  • Los albaranes deben cruzarse con las certificaciones: si una certificación incluye trabajos que no tienen albarán de respaldo, levanta la mano.
  • Guarda los albaranes en formato digital, vinculados a la obra y al proveedor. El papel se pierde.

Problemas habituales y cómo evitarlos

"Esta subcontrata está parada esperando mi decisión"

Causa: falta de planificación de la secuencia de trabajos. Solución: antes de contratar a una subcontrata, ten claro qué necesitan de la obra para empezar (acceso, trabajos previos terminados, materiales disponibles). Planifica con semanas de antelación.

"Me han facturado trabajos que no están en el presupuesto"

Causa: órdenes verbales sin respaldo documental. Cualquier trabajo adicional, por pequeño que sea, debe formalizarse con un documento firmado antes de ejecutarse. Las órdenes verbales son cultura de obra. En términos legales, valen muy poco.

"No sé cuánto he pagado en total a esta subcontrata"

Causa: gestión en silos (facturas en el gestor, certificaciones en Excel, contratos en papel). Necesitas un sistema centralizado donde la relación contractual, las certificaciones y las facturas estén vinculadas.

"La subcontrata amenaza con irse si no le pago"

Causa: retraso acumulado de pagos. Esto ocurre cuando la constructora tiene problemas de tesorería, pero también cuando no se ha formalizado bien el calendario de pagos en el contrato. Si el contrato dice "30 días desde factura" y llevas 60, tienen razón.

Herramientas para gestionar subcontratas

Durante años, el estándar del sector fue el Excel. Y no hay nada de malo en eso si la empresa es pequeña y el volumen lo permite. Pero a partir de 3-4 subcontratas simultáneas por obra, o cuando gestionas varias obras a la vez, la complejidad supera lo que Excel puede manejar bien.

Las opciones más usadas en el mercado español:

  • Software ERP genérico (SAP, Sage, A3...): potente pero caro y difícil de adaptar al lenguaje de obra.
  • Software especializado en construcción: plataformas como Constrack, que integran gestión de obras, presupuestos, certificaciones y albaranes en un solo sitio, con el lenguaje propio del sector.
  • Combinaciones de herramientas: Notion o Airtable para el seguimiento + facturación externa. Funciona, pero la falta de integración crea puntos ciegos.

El criterio de elección debería ser: ¿puedo ver, en tiempo real, qué he certificado a cada subcontrata, qué he pagado y qué tengo pendiente? Si la respuesta es no, el sistema no es suficiente.

Un proceso de gestión de subcontratas que funciona

Después de años probando distintos enfoques, este es el proceso que recomiendo:

  1. Antes de contratar: verifica RERA, exige toda la documentación legal, firma un contrato detallado con mediciones, precios unitarios, calendario de pagos y retenciones.
  2. Al inicio de la obra: reunión de coordinación, firma del plan de seguridad, acta de inicio.
  3. Durante la ejecución: partes diarios (si es por administración), validación de albaranes en el momento, reuniones de seguimiento semanales.
  4. Cierre de certificación mensual: medición conjunta, aprobación documentada, factura solo tras aprobación.
  5. Pago: según calendario contratado, con retención aplicada, registrado en el sistema.
  6. Cierre de obra: liquidación final, liberación de retenciones (cuando proceda), acta de finalización firmada.

Conclusión

Gestionar subcontratas bien no es complicado, pero requiere disciplina y un sistema. El mayor enemigo de la buena gestión es la informalidad: órdenes verbales, facturas sin certificación, documentación que "ya se traerá". Esa informalidad tiene un coste económico real que, al final de la obra, siempre aparece.

Las constructoras que han implantado procesos claros y herramientas adecuadas para gestionar subcontratas no solo tienen menos conflictos: tienen obras más rentables. Y eso, al final del día, es lo que importa.

gestión subcontratassubcontratistas construccióncertificaciones subcontratascontrol subcontratistas obragestión obras

Digitaliza la gestión de tus obras

Constrack te ayuda a controlar proyectos, personal y costes desde una sola plataforma.

Prueba Constrack gratis